México, D.F., (diablos.com.mx), 20 de
enero.- STAN Musial, el último de los tres grandes en la entonces
llamada época de oro de las Las Mayores, falleció el sábado después que
el gran Dios le dio una larga vida de 92 años. La trilogía de Musial
al lado de Joe DiMaggio y Ted Williams representó a los tres grandes
súper estrellas de los años cuarenta y cincuenta.
Firmado originalmente como pitcher, el
zurdo Musial fue convertido a jugador de posición y, como jardinero y
primera base, dejó un total de 17 récords de Ligas Mayores y 29 de la
Liga Nacional al decir adiós al Béisbol. Cuando se retiró después de 22
años en las Ligas Mayores presentó un average de .331 con 475 jonrones y
1,951 carreras empujadas. Fue 1963 su último año y al batear .255
decidió irse. Curiosamente, al año siguiente los Cardenales ganaron el
título y la Serie Mundial al tomar su lugar el nuevo estrella Lou Brock.
Llamado ‘El Hombre’ (The Man) por la
manera que dio batazos y jonrones en un doble juego en el Ebbets Field
de Brooklyn, el muy tranquilo Musial ganó siete títulos de bateo al
jugar siempre con San Luis en la Liga Nacional, solamente superado por
los 11 de Ty Cobb y los ocho de Tony Gwynn.
No hay duda que 1948 fue su gran
temporada al ser líder en carreras, en hits, en dobles, triples,
carreras empujadas, porcentaje de bateo con .376, slugging, porcentaje
de embasadas y total de bases. Dio 39 jonrones, su cifra más alta, pero
perdió la corona de voladas de barda con Ralph Kiner, del Piratas, de
que dio 40, uno más.
Con el número seis en la espalda y una
diferente manera de pararse en el home, ya que se agachaba en lugar de
estar totalmente erguido, Musial fue elegido tres veces el Más Valioso y
el año pasado estuvo en la Casa Blanca para recibir la medalla de la
presidencia.
Musial también podía tocar la bola y tuvo
35 toques de sacrificio en su formidable carrera. Aunque jugó el jardín
después de olvidarse del pitcheo, este nativo de Donora, Pensilvania,
encajó mejor en la primera base ya que no tenía un brazo potente. Sumó
más de mil juegos como inicialista y más de mil como jardinero. Tenía ya
36 años cuando ganó su séptimo y último título de bateo.
Una vez tuve la oportunidad de hacerle
una grabación a Stan Musial, muy católico, como todo descendiente de
polacos, y me dijo que había visitado la Basílica de Guadalupe. En esa
entrevista que aparece en el CD del libro ‘Tommy al Bat’, relata que el
pitcher que más problemas le dio fue un zurdo llamado Ken Raffensberger
que tiraba muy despacio: “Veía la pelota como un globo pero no podía
batearla.”
Descanse en paz.
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