domingo, 20 de enero de 2013

Tommy al Bat

México, D.F., (diablos.com.mx), 20 de enero.- STAN Musial, el último de los tres grandes en la entonces llamada época de oro de las Las Mayores, falleció el sábado después que el gran Dios le dio una larga vida  de  92 años. La trilogía de Musial al lado de Joe DiMaggio y Ted Williams representó a los tres grandes súper estrellas de los años cuarenta y cincuenta.
Firmado originalmente como pitcher, el zurdo Musial fue convertido a jugador de posición y, como jardinero y primera base, dejó un total de 17 récords de Ligas Mayores y 29 de la Liga Nacional al decir adiós al Béisbol. Cuando se retiró después de 22 años en las Ligas Mayores presentó un average de .331 con 475 jonrones y 1,951 carreras empujadas. Fue 1963 su último año y al batear .255 decidió irse. Curiosamente, al año siguiente los Cardenales ganaron el título y la Serie Mundial al tomar su lugar el nuevo estrella Lou Brock.
Llamado ‘El Hombre’ (The Man) por la manera que dio batazos y jonrones en un doble juego en el Ebbets Field de Brooklyn, el muy tranquilo Musial ganó siete títulos de bateo al jugar siempre con San Luis en la Liga Nacional, solamente superado por los 11 de Ty Cobb y los ocho de Tony Gwynn.
No hay duda que 1948 fue su gran temporada al ser líder en carreras, en hits, en dobles, triples, carreras empujadas, porcentaje de bateo con .376, slugging, porcentaje de embasadas y total de bases. Dio 39 jonrones, su cifra más alta, pero perdió la corona de voladas de barda con Ralph Kiner, del Piratas, de que dio 40, uno más.
Con el número seis en la espalda y una diferente manera de pararse en el home, ya que se agachaba en lugar de estar totalmente erguido, Musial fue elegido tres veces el Más Valioso y el año pasado estuvo en la Casa Blanca para recibir la medalla de la presidencia.
Musial también podía tocar la bola y tuvo 35 toques de sacrificio en su formidable carrera. Aunque jugó el jardín después de olvidarse del pitcheo, este nativo de Donora, Pensilvania, encajó mejor en  la primera base ya que no tenía un brazo potente. Sumó más de mil juegos como inicialista y más de mil como jardinero. Tenía ya 36 años cuando ganó su séptimo y último título de bateo.
Una vez tuve la oportunidad de hacerle una grabación a Stan Musial, muy católico, como todo descendiente de polacos, y me dijo que había visitado  la Basílica de Guadalupe. En esa entrevista que aparece en el CD del  libro ‘Tommy al Bat’, relata que el pitcher que más problemas le dio fue un zurdo llamado Ken Raffensberger que tiraba muy despacio: “Veía la pelota como un globo pero no podía batearla.”
Descanse en paz.

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