México D.F., (diablos.com.mx) 10 de febrero. Pasaron más de dos décadas para que Maximino León regresara a los Diablos Rojos del México. Luego de trabajar como instructor de pitcheo en Estados Unidos y probar suerte en puestos administrativos, el originario de Veracruz con residencia en Hermosillo será el encargado de dirigir el pitcheo del conjunto rojo, ocupando el sitio que durante varias temporadas fuera de Luis Fernando Méndez.
jueves, 10 de febrero de 2011
miércoles, 2 de febrero de 2011
Una figura del beisbol Mexicano
por JULIO SÁNCHEZ LEÓN
El ex pitcher de Grandes Ligas, que inicia una nueva etapa en su
vida, ahora coach de pitcheo de los Diablos Rojos del México, habla con
XTREMO-NOTICIAS sobre esta nueva faceta, comparte momentos de su
trayectoria y envía un mensaje muy valioso a las nuevas generaciones
Su semblante hace referencia a la característica idónea de todo
pitcher: intratable. Su voz: recia, como los lanzamientos que lo
llevaron a Grandes Ligas.
Su experiencia y reconocida trayectoria: inobjetable.
Sus lentes en la práctica de pitcheo que brinda a los talentos
escarlatas y bélicos, son ante el paso de los años, una herramienta
principal en la tarea de transmitir sus amplios conocimientos del arte
de lanzar.
Verifica cada detalle en la sesión instruccional de pitcheo.
Luego de una larga sesión, el ex pitcher de Grandes Ligas, Maximino
León, quien es una estrella del beisbol nacional e inicia una nueva
etapa en su vida, ahora coach de pitcheo de Diablos Rojos del México,
habla en entrevista con XTREMO-NOTICIAS sobre esta nueva faceta,
comparte momentos de su trayectoria y envía un mensaje muy valioso a las
nuevas generaciones.
Pero, durante la charla pueden resaltarse características muy
especiales en quien es uno de los mejores lanzadores en la historia de
los Naranjeros de Hermosillo, su garra, su dedicación y espíritu de
lucha por conseguir el triunfo.
Trabajar todos los días con disciplina y dar el mejor esfuerzo, es la
fórmula que conduce a alcanzar el sueño de jugar en el beisbol
profesional. Es lo que permite triunfar, precisa Maximino, que dejó el
mejor registro en porcentaje de ganados y perdidos de todos los tiempos
del beisbol profesional de invierno, .620 -con un mínimo de 100
decisiones- para encabezar (124-76) la lista de los más grandes
serpentineros de la Mexicana del Pacífico
Su promedio de efectividad fue de 2.44 de PCLA -porcentaje de
carreras limpias admitidas. Su registro en juegos ganados de por vida
(124), permanece en el quinto sitio.
Maximino habla de su más grandes recuerdos y momentos más significativos de su trayectoria en su época de jugador.
Haber alcanzado el sueño de todo pelotero, jugar en Grandes Ligas,
simplemente es una etapa de su vida que declara: no tiene comparación.
Es una experiencia única.
Un reto, su retorno a diablos
Volver a Diablos Rojos, ahora como coach de pitcheo, luego de que en
la década de los noventas formara parte de esta organización
consiguiendo el título en dos ocasiones, representa todo un reto para
León Molina.
"Realmente estoy muy contento de regresar a los Diablos, de volver a
vestir la casaca roja. En los ochentas formé parte de esta organización y
tuve la suerte de que ganamos dos campeonatos, uno con Winston Llenas y
otro con Benjamín 'Cananea' Reyes. Grandes recuerdos. Grandes
satisfacciones".
"Regresar ahora como coach a los Diablos es un nuevo reto. El
propósito es que los jóvenes pitchers y ya no tan jóvenes se sientan a
gusto y pueda existir una buena armonía en el grupo para que sea en
beneficio de la organización.
"Cada que inicia un nuevo campo de entrenamiento rumbo a una nueva
temporada con lo que se sueña es con el campeonato, y el propósito será
ese. Algunos tendrán la oportunidad de quedarse con el equipo grande y
otros más ir a sucursales. Hay que trabajar muy fuerte", precisa.
La oportunidad
Maximino inició su carrera en el beisbol profesional con los Charros
de Jalisco, organización que le brindó la oportunidad de alcanzar el
sueño de todo pelotero mexicano.
Su mérito de haber llegado al mejor beisbol del mundo radica en que
en aquella época no existían las oportunidades que pueden presentarse en
la actualidad.
"Me siento orgulloso porque en la época que a mi me tocó ir a los
Estados Unidos no era fácil. Las organizaciones de Estados Unidos
volteaban muy poco a ver nuestro beisbol, y cuando se ofrecía la
oportunidad los equipos de México no te dejaban ir. Siempre había una
barrera
"A mi me tocó afortunadamente que Álvaro Lebrija, que era el dueño de
Charros de Jalisco, nos diera la oportunidad a mi y a otros siete u
ocho jugadores y así ver realizado el sueño, que era llegar a Grandes
Ligas".
El originario de Poza Honda, Veracruz fue firmado por los Bravos de Atlanta en 1973 luego de tres años de jugar para Charros.
Con agradecimiento recuerda la organización que puso en él sus ojos, que se fijó en su talento.
"Fue Atlanta quien me brindó la oportunidad.
"Primero estuve en AA, donde me fue bien, gané cuatro y perdí uno.
Para el próximo año me invitaron al entrenamiento de Grandes Ligas, en
el inicio de la temporada fui a Virginia a sucursal de AAA y a finales
de junio fui llamado para el equipo grande.
"Y haber visto realizado mi sueño es algo que no se me olvidará jamás. Fue algo maravilloso.
Momentos inolvidables
En el largo andar de Maximino León en el llamado rey de los deportes,
existen momentos que siempre estarán presentes en su memoria y son
precisamente aquellos instantes que marcaron el ascenso de un escalón
más en su trayectoria.
"Hay varios momentos, el primer momento que te llena de satisfacción es cuando te ve un equipo y te firman para ser profesional.
"De niño, si tienes la oportunidad de ver un equipo profesional y te
gusta el beisbol dices: yo quiero ser como él, por ejemplo: yo quiero
ser como 'El Borrego' Sandoval.
"Yo recuerdo mucho cuando me firmaron y tuve que ir por mi papá
porque era menor de edad. Creo que ese momento no se olvida nunca".
"Después, otro recuerdo inolvidable es cuando te pones el uniforme de
Liga Mexicana y te dan la oportunidad, si eres pitcher, de lanzar.
"Son recuerdos que se quedan para siempre grabados en la memoria.
Pero ninguna como "la oportunidad que me dio la vida, que me dio el
beisbol, que me dio Dios de haber llegado a Grandes Ligas. No lo comparo
ni lo cambio por nada.
El recuerdo eterno: el ingreso a Grandes Ligas.
"El ponerte un uniforme de Grandes Ligas, el pisar un club house, un
estadio de Grandes Ligas, es otro mundo; desde que entras el club house
entras como en shock, te preguntas: ¿será cierto que estoy aquí?.
¿Estoy
soñando?. Creo que hasta te pellizcas", dice con una sonrisa.
Esa, es una experiencia única para cualquiera que llega a esos niveles, puntualiza.
"Y si se lo preguntas a los que han llegado a Grandes Ligas te van a
dar una respuesta parecida. Es el recuerdo más hermoso que puede
tenerse.
"Y por supuesto, haberme quedado seis temporadas con los Bravos".
Anécdota
Una de las anécdotas de sus vivencias en las Mayores es cuando
depositaron en él su confianza para abrir aquel partido en el que no
estaba en los planes, lo llamaron y terminó cumpliendo con el
compromiso.
"Hay algunos recuerdos bonitos de juegos como por ejemplo aquel de
cuando llegamos a Pittsburg y el pitcher que iba a iniciar se lastimó.
Yo estaba en el cuadro recogiendo bolas y de pronto me llamaron y me
dijeron: vete a descansar porque tu vas a iniciar el juego hoy.
Con orgullo recuerda: "inició el partido y la alegría fue que trabajé nueve entradas y ganamos 5-0.
Importante mensaje
Trabajar con ahínco, entregarse, esforzarse, son acciones que generan
un resultado positivo, y por ello, Maximino León deja este importante
mensaje a los jóvenes que tienen el sueño de llegar al beisbol
profesional y alcanzar el éxito.
"Así como lo recordé fue muy fácil, pero hay que superar muchas barreras.
"Primero que nada tienes que dedicarte a esto al ciento por ciento,
tiene que gustarte; no es venir al beisbol para sobrevivir o porque te
quieres salir de tu casa, no es nada más decir: no me gusta la escuela y
ya me voy al beisbol".
"Si tienes la ambición y tu sueño es llegar a lo más alto, tienes que trabajar día a día, minuto a minuto, segundo a segundo.
"Y todos los días que te pongas el uniforme tienes que trabajar. Y no
nada más cuando te pongas el uniforme, después de que te quitas el
uniforme está un gimnasio que también es parte de la preparación.
"Es un complemento para que tu físico desarrolle, para esa exigencia
que tienen los equipos de Grandes Ligas, que vean a un muchacho
completo, dedicado.
"Que vean al pelotero que es el primero que llega al estadio, que es
el último que se va. Porque si llega al último y es el primero que se
va, estas enseñando que no estas en este negocio, tu negocio es otro.
"Esos son los consejos que podemos darles, además de los conocimientos deportivos que es a nivel terreno de juego".
La disciplina, fundamental
Sentado en las gradas de la caja de práctica de bateo y pitcheo de la
Academia Alfredo Harp Helú (AAHH), en donde ayuda a los prospectos de
Diablos Rojos y Guerreros de Oaxaca a perfeccionar su mecánica en el
programa instruccional de pitcheo.
Luego de culminada dicha actividad, en el espacio que se dio para
platicar con nosotros, precisa que ante las tentaciones que existen
cuando eres joven debe anteponerse la disciplina. Debe ser más fuerte el
sueño de alcanzar el triunfo.
"Pero lo peligroso está fuera del campo de beisbol. Las tentaciones.
Porque cuando somos jóvenes tenemos la inquietud de salir y divertirnos,
quizás lo puedes hacer de una forma que no te vaya a afectar
físicamente.
Pero cuando te vas por ahí porque tienes todas las
cualidades del mundo, te va a arrastrar el ambiente así seas el mejor
atleta del mundo. Sucede en cualquier deporte", subraya.
"Entonces esas son las recomendaciones, venir a trabajar al cien por
ciento todos los días con el deseo de mejorar y el sueño de llegar a
estar en el mejor beisbol del mundo".
Estudiar, prioridad
Hay un consejo que cobra gran relevancia, éste es hacia los niños que
les gusta el beisbol y que también tienen el sueño de alcanzar el
profesionalismo.
"A los niños que inician en este deporte les aconsejo que estudien y después inicien una carrera en el deporte".
En ese sentido aprovecha para destacar la función de la AAHH, en
donde los jóvenes de 14 a 17 años de edad son formados en el beisbol y
aunado a ello tienen la posibilidad de continuar con sus estudios.
"Esto de la Academia es maravilloso, es una idea excelente. No creo que haya otra organización que te brinde esta oportunidad".
Retoma el contenido de su mensaje y enfatiza:
"El estudio es para siempre, en cambio en el deporte estás expuesto a cualquier lesión.
"Si te lesionas hasta ahí llegó tu carrera. Pero si estudiaste sabes
que puedes seguir viviendo del beisbol. Puedes ser gerente, coach,
manager, siempre y cuando tengas una preparación.
"De lo contrario, a dónde vas a ir? -se pregunta y responde- a ser un
jornalero de salario mínimo porque lo único que sabes hacer es jugar
beisbol y ya se te fue la oportunidad porque la lesión te dejó fuera.
Entonces, " los jovencitos que empiezan en el beisbol es muy importante que piensen de esta forma", menciona.
Tras el tiempo brindado para la charla es momento de ir al edificio
de la AAHH, ahí, donde se encuentran las oficinas de este bello complejo
de desarrollo del beisbol.
Y para allá se dirige Maximino no sin antes comentar en el camino que
precisamente a su hijo le permitió jugar beisbol con la condición de
continuar con su preparación académica, actividades que ha combinado en
una escuela de los Estados.
Maxwell León pertenece a los Tigres de Detroit y cubre la segunda
base de los Tomateros de Culiacán en la Mexicana del Pacífico (Mexpac).
Previo a su regreso a Diablos Rojos, Maximino León estuvo como scout de los Astros de Houston durante dos años.
También fue coach de pitcheo en la organización Gigantes de San Francisco durante cuatro años.
El perfil
- Nombre: Maximino León Molina
- Lugar de nacimiento: Poza Honda, Veracruz
- Fecha de nacimiento: 04 de febrero de 1950
- Hijos: 4
- Nombres: Maxi, Maxiel, Mayco y Maxwell León
Para saber
Debutó en los Tomateros, con quienes obtuvo el título de Novato del
Año en la temporada 1969-70, inmediatamente después formó parte de los
Naranjeros de Hermosillo, donde lanzó hasta su retiro en 1989, luego de
18 años con la escuadra naranja.
Su número 25 ha sido retirado de los Naranjeros de Hermosillo y en 1997 ingresó al Salón de La Fama en Monterrey, Nuevo León.
Dejó el mejor registro en porcentaje de ganados y perdidos de todos
los tiempos, para encabezar con .620, con cuenta 124 victorias y 76
derrotas, la lista de los más grandes serpentineros del beisbol invernal
profesional de México.
- 6 Fueron las temporadas que se mantuvo en las Mayores con los Bravos de Atlanta, de 1973 a 1978
- 18 Son los años que estuvo como pitcher activo
- 16 Años tiene trabajando como coach de pitcheo
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