lunes, 31 de diciembre de 2012

40 años de la muerte de Roberto Clemente


Excélsior,31-Dic-2012.-Cuarenta años después de muerto, el legado de Roberto Clemente (1934-1972) se mantiene en la segunda base de los Piratas de Pittsburgh.

La muerte del pelotero boricua fue trágica, en un accidente aéreo mientras transportaba víveres para los afectados por un sismo de 6.2 grados Richter en Nicaragua. El avión se precipitó y su cuerpo jamás fue encontrado.

Clemente había reaccionado ante la tragedia que azotó Nicaragua ocho días antes, el 23 de diciembr de hace cuatro décadas, y que había dejado 10 mil muertos y 20 mil heridos.

Dejó de existir a los 38 años, cuando tenía exactamente 3,000 hits en las Ligas Mayores. La prematura muerte de  Clemente fue algo así como 'El Día que la Música Murió' para los aficionados al béisbol, según recuentos elaborados por medios estadunidenses con motivo de su muerte.

Su grandeza fue tal que no debió esperar el plazo de cinco años para entrar al Salón de la Fama, y fue admitido en Cooperstown el verano posterior a su muerte.

Números tenía de sobra para esta distinción. Fue Jugador Mas Valioso de la Liga Nacional en 1966, ganó dos títulos de Serie Mundial con los Piratas en 1960 y 1971. Acumuló 12 guantes de oro y el mismo número de ocasiones fue elegido al Juego de Estrellas en las Grandes Ligas. Ganó cuatro Títulos individuales de bateo en 1961,1964,1965 y 1967.

El amor por Nicaragua surgió a raíz del Campeonato Mundial de Béisbol de 1972, que se celebró en ese país y al que Clement acudió como director de la selección de béisbol de Puerto Rico.

Circunstancias de la vida llevaron a la muerte a Clemente y no a más gente. Tom Walker, compañero de Clemente en la pelota invernal recuerda un episodio previo al viaje en aquel avión.

"Creo que salvó mi vida. Me dijo 'tu debes regresar y disfruta la noche'. No puedo dejar de pensar en eso porque tuve cuatro maravillosos hijos y ahora uno de ellos es segunda base de los Piratas", dijo Walker.

Se refiere a Neil Walker, de 27 años en la actualidad. Tom tenía 23 años y era la temporada de su debut con los Expos de Montreal cuando Clemente murió, lanzó para tres equipos más y estuvo seis años en la Gran Carpa.

Clemente fue la primera gran estrella del béisbol de las Grandes Ligas venida de Latinoamérica.

Así lo ven en Nicaragua, donde hay un pequeño estadio con su nombre y ayer el presidente ejecutivo del Instituto Nicaragüense de Deportes (IND), Marión Torres tuvo palabras de elogios para el pelotero boricua.

"Tenemos una deuda con Roberto Clemente, de hacer de él un ejemplo del tipo de persona que deberíamos ser en Managua, no sólo en el deporte", afirmó Torres sobre un hombre que fue capaz de superar los tiempos de racismo en un país que lo discriminaba por su piel morena y por ser latino.

"Fue una acción humanista, el legado es de un deportista comprometido con ayudar apañar la desgracia, eso no es muy común", añadió.

En su memoria, se instituyó en 2003, en Estados Unidos, la Medalla Presidencial de la Libertad.

En Puerto Rico, este mes se presentó el musical la historia de Roberto Clemente,  que se presentó durante un año en varios teatros de Estados Unidos y relata la vida del pelotero puertorriqueño, de quien se cuentan los retos que tuvo que superar ante el publico estadunidense.

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