MEXICO, D.F., 25 de junio (lmb.com.mx).- A partir de 1985, vino la mejor época de los Diablos Rojos del México, quienes conquistaron 3 campeonatos en la segunda mitad de la década de los 80 con Roberto Mansur Galán como directivo y Benjamín “Cananea” Reyes como manager.
En este lapso, se conjuntó en 1986 uno de los mejores equipos no sólo de la LMB sino de todo el beisbol de ligas menores, según una designación de la National en su aniversario 100: Angeles Negros de Puebla.
Para iniciar, en 1985, Diablos tuvo a Lorenzo Bundy como bujía ofensiva junto con Nelson Barrera, John Cangelosi, Michael Walker, Daniel Fernandez, Armando “Agujita” Sánchez, Manuel Salinas y Larry Ray.
Esa campaña, Ciudad Juárez pasa a Torreón y Toluca a Puebla, Laredo decide jugar un partido de cada serie en Laredo, Texas.
Diablos le ganó al Córdoba en 6 juegos y a Tigres en un trepidante playoff en 5 partidos reponiéndose de un 7-1 adverso en el primer desafío, para llegar a la final.
En el norte, los Tecolotes de los Dos Laredos eliminaron en 5 juegos a Monclova y en 6 a Aguascalientes.
En la final, Lorenzo Bundy bateó .438 con 4 jonrones y 8 producidas, Walker dio 2 vuelacercas, Nelson Barrera y Daniel Fernández dieron uno cada uno para ganar el campeonato en 5 juegos. Luis Aponte salvó dos partidos, los ganadores fueron Luis Fernando Méndez, Maximino León, Vicente Palacios y Francisco Franco.
El 14 de abril Herminio Domínguez de Campeche tiró juego perfecto a Córdoba. Salvador Colorado de Cafeteros, dejó sin hit a Monterrey en 7 entradas; Carlos Sosa de Tampico tiró un doble cero a Puebla. El 14 de mayo Dereck Bryant de Tampico, pegó 4 jonrones en un juego para imponer nueva marca contra Aguascalientes. Jesús “Chito” Ríos impuso maraca de 225 innings sin necesitar relevo en sus 26 juegos completos.
En 1986 llegaron los demoledores Angeles Negros de Puebla, para dejar grabado su nombre en la historia de la LMB, al contar con extranjeros de alarido a la ofensiva: Willie Aikens, David Stockstill, Orlando Sánchez y Donald Carter, para apuntalar a los mexicanos Guillermo “Tiburón” Rodríguez, Jesús “Chuchin” González, Víctor Quintero, Miguel Angel Castelan y Hermilo Alonso, todos ellos batearon arriba de .300.
En el pitcheo estuvieron dos parejas de hermanos: Germán Jiménez con 17 triunfos, su hermano Isaac Jiménez con 10, Jaime Orozco con 12 y Octavio Orozco con 13, algo único en la historia del beisbol mexicano. Alvaro Soto era el cerrador.
Puebla eliminó al campeón Diablos en 6 juegos y a Tigres en 5, para llegar contra Monterrey, quien venció a Aguascalientes en 7 juegos y a Monclova en 6.
Los Angeles Negros se coronaron el 5 partidos. El segundo juego fue clave cuando el relevista estrella Roberto “Babo” Castillo concedió 3 bases por bolas en un tercio de entrada.
En 1986 cayeron muchos récords: Jack Pierce de los Bravos de León, dio 54 jonrones, Willie Aikens remolcó 154 carreras, Baltazar Valdez dio 6 cuadrangulares con casa llena. Don Carter se robó 95 bases, Ramón Arano llegó a 56 blanqueadas en todos los tiempos, Máximo León de Diablos tuvo el resultado más alto contra cierre 22-0 a Saltillo. Ken Angulo de Yucatán dejó sin hit ni carrera a Tigres y Herminio Domínguez de Campeche tiró su tercer juego sin imparables en la LMB 12-0 contra Veracruz.
Nick Castañeda –quien jugó con los Tuneros al mudarse Tampico a San Luis- empató marca al conectar 7 jonrones en 5 juegos consecutivos y terminó la temporada con 53 vuelacercas, uno menos que Pierce, de hecho, Castañeda fue quien rompió la marca de 46 de Espino, pero el nuevo registro lo impuso Pierce. Del 19 al 22 de marzo, Aikens conectó 11 imparables consecutivos y bateó .454, el promedio más alto en una temporada de más de 100 juegos.
En 1987, Benjamín “Cananea” Reyes obtuvo su cuarto título con los Diablos Rojos del México, quienes tuvieron como gran figura a Nelson Barrera, quien remolco 134 carreras para imponer marca para un bateador mexicano y dio 42 jonrones en la temporada regular.
La liga se redujo de 16 a 14 equipos al salir el Córdoba y el Aguila.
Diablos fue superlíder con marca de 75-49, en el primer playoff ganaron en 5 juegos a León y pasaron a la final al llevarse una reñida serie contra los Tigres en 7 juegos, Tigres eliminó a los campeones Angeles Negros de Puebla en 6 desafíos.
En los 11 juegos de playoff, Diablos conectó 14 jonrones, 4 de ellos de Nelson Barrera quien remolcó 14 carreras, Lorenzo Bundy bateó .395 con 3 vuelacercas 13 remolcadas.
En el norte, Monclova ganó a Monterrey, Laredo eliminó a Aguascalientes y los Tecolotes obtuvieron el pase a la final en 5 juegos contra Acereros. La figura de Laredo fue Andrés Mora al batear .456 con 20 hits, 2 dobles, 8 jonrones y 23 remolcadas.
En la final, los Diablos ganaron el gallardete en 5 desafíos, Nelson Barrera dio 2 jonrones, uno de ellos con casa llena para decidir el juego del campeonato y junto con Daniel Fernández, quien bateó .429, fueron los líderes de los pingos. Mora bateó para .250, sólo dio un jonrón y remolcó dos.
En 1988, los Angeles Negros de Puebla se mudaron a Guadalajara con un gran éxito en la taquilla para los Charros de Jalisco, quienes calificaron al play off y vencieron en 6 juegos a Tigres, pero en la serie de campeonato se enfrentaron a los Diablos Rojos del México, quienes eliminaron en 5 partidos a Yucatán y consiguieron el pase a la final al barrer a los Charros.
Por el otro lado, Saltillo eliminó los Dos Laredos, líder del norte en la temporada regular en 6 juegos y ganaron el pase a la final en 5 juegos contra Monterrey, quienes vencieron a San Luis previamente.
Benjamín “Cananea” Reyes siguió con su magia y llevó a los Diablos Rojos al bicampeonato –su número 10 en la historia-, al ganar el título en 5 juegos contra Saltillo gracias al pitcheo de Salomé Barojas y Freddy Arroyo. Por Saltillo lució Armando Reynoso, quien tuvo labores eficientes pese a llevarse dos derrotas.
En la temporada, Barojas impuso marca al salvar 4 juegos en serie de 4 partidos, el 2 de mayo Isidro Morales de San Luis lanzó juego sin hit ni carrera contra Tabasco en 7 entradas.
En 1989, después de figurar en las dos campañas anteriores, los Tecolotes de los Dos Laredos ganaron el campeonato con José “Zacatillo” Guerrero como manager.
Los Charrros de Jalisco se mudan a Monterrey con el mote de Industriales.
En los playoffs, Campeche barrió a los bicampeones Diablo Rojos del México y Yucatán ganó en 6 juegos a León. En la serie de campeonato, Yucatán pasó a la serie final al ganar en 6 juegos.
Diablos no pudo lograr el tricampeonato, calificaron en cuarto lugar y perdieron los dos primeros juegos en Campeche 7-6 y 8-1 con jonrones de Roy Johnson, en total remolcó 6 carreras. En el parque del Seguro Social, Campeche –llamados bombarderos del golfo- vencieron 5-3 y 5-2 a Diablo. Johnson fue el verdugo y remolcó 9 carreras en la serie.
En el Norte, Saltillo ganó en 5 juegos a Torreón y Laredo en 7 a Monterrey, en la segunda ronda, en larga serie Laredo pasó a la final al ganar en 7 juegos a Saltillo.
El largo viaje se hizo en un charter contratado por la Liga, el vuelo fue de una hora con 40 minutos. Después de 12 años de espera, los aficionados de Laredo festejaron el quinto campeonato de los Tecolotes. En el sexto juego lograron el título al ganar 6-1 con pitcheo de Luis Trinidad Castillo y grand slam de Don Farmar en el primer inning contra Andrés Cruz.
Jesús Sommers de Torreón impuso marca de más dobles en todos los tiempos con 379, Mike Cole de Tabasco dejó un impresionante récord de 100 robos en una temporada.
El segundo campeonato en igual número de décadas de Francisco “Paquín” Estrada llegó en 1990 al frente de los Bravos de León.
Los Dos Laredos fueron superlíderes pero batallaron en playoffs para eliminar en 7 juegos a Monclova y cayeron con Torreón en 6 partidos. Los Algodoneros –con Marco Antonio Vázquez como manager- pasaron la primera ronda en 6 desafíos contra Monterrey.
En el sur, Tigres fue superlíder pero Campeche los eliminó en 5 juegos y León dio cuenta en 5 juegos de los Diablos y venció en 6 desafíos a los filibusteros para pasar a la final.
Los Bravos ganaron el título en 5 juegos al vencer dos veces al pitcher estelar de Laguna Juan Manuel Palafox. Jaime Orozco logró dos importantes triunfos y Julio Purata lanzó una blanuqeada. En la ofensiva destacaron por León Willie Aikens y Manuel Cazarín, a la defensiva los novatos Ramón Esquer y Roberto Vizcarra lucieron en toda la serie.
Durante la temporada Israel Velázquez (León), Armando Reynoso (Saltillo) y Lauro Cervantes (Industriales) lanzaron juegos sin hit ni carrera. Reynoso fue el líder de triunfos con 20 y al año siguiente hizo su debut en Grandes Ligas con los Bravos de Atlanta.
En 1991, la Liga Mexicana tiene una expansión y conjunta a 16 equipos con el retorno de Córdoba y Jalisco. Monterrey ganaron en el norte y Diablos en el sur.
Sultanes estrenó el estadio Monterrey, en la primera ronda vencieron a Jalisco en 5 juegos y a los Industriales en 6 juegos.
En el sur, Diablos venció en 4 partidos a Yucatán y después, en una trepidante serie, la última en la vida de Benjamín “Cananea” Reyes, dejan fuera al campeón Bravos de León en 7 partidos. “Cananea” repitió la genialidad de Wilfredo Calviño en 1973, en ese año Aurelio López entró a lanzar desde el principio el juego decisivo. Esta vez, “Cananea” trajo desde el primer inning con gente en base a Salomé Barojas del bullpen para ganar el pase a la final contra Sultanes, ese fue el último juego de Benjamín Reyes.
En este 1991 surgió la gran rivalidad entre Diablos y Sultanes en esta década al jugar finales consecutivas más tarde en 94, 95 y 96. En la final, Monterrey ganó la serie en 7 juegos con llenos en el parque del Seguro y en majestuoso estadio Monterrey.
Ramón “Diablo” Montoya fue quien entró al timón por la grave enfermedad de “Cananea” y Monterrey gana el título teniendo como héroe a Juan Reyes, quien dio 6 jonrones y remolcó 12 carreras. Carlos Valencia dio el batazo decisivo como emergente.
Ese año hubo muchos récords, Mike Browning salvamentos 9 en fila, 34 salvamentos en una campaña y 27 entradas sin permitir carrera. Ricardo Rentería dio jonrón en 7 juegos consecutivos. El 4 de abril Roy Johnson pegó 4 jonrones en un juego. Nelson Barrera dio 5 jonrones en 3 juegos y 7 en 5 partidos. El 2 de julio Alejandro Ortiz pegó 2 cuadrangulares en una entrada. Roberto Vizcarra dio 49 dobles. Antonio Félix lanzó juego sin hit ni carrera en 9 entradas contra Sultanes. Salomé Barojas llevó a 131 rescates
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